Nací, crecí y vivo en Maipú, en el distrito de Cruz de Piedra. Soy padre de dos hijos, Yamil y Juan Manuel, y tengo dos adorables nietos, Juana y Enzo. Toda mi familia también vive en Maipú.
Milito desde los 17 años, a la vuelta de la democracia, para la UCR (Unión Cívica Radical). Soy radical porque es el partido político que siempre ha representado mis ideales, con el que me identifico en mis convicciones y perspectivas políticas para el bien de mi comunidad.
Mi primer cargo político fue como secretario de organización de la Juventud Radical y del Comité Nacional, a los 23 años de edad.
Fuera del ámbito público, he trabajado como ayudante de cocina, en una bodega, en una distribuidora de bebidas y también en un supermercado.
Me recibí de Procurador recientemente en este 2022 y con 53 años de edad, una meta que cumplí con mucho esfuerzo pero convencido de que los sueños se pueden hacer realidad si uno dedica tiempo a ello. No hay edad para el estudio, lo importante es estar en permanente aprendizaje. En mi caso, encontré ya adulto mi entusiasmo académico a través de esta carrera de pregrado.
El amor a mi departamento lo llevo en la sangre y el corazón desde que tengo memoria. Es mi pasado el que me define. Mi madre y mi padre son de esta tierra, nací en el hospital de Maipú; y recuerdo patente las palabras de mi abuelo paterno, Jorge. Él era un inmigrante venido de Siria, agradecido por este departamento que tantas oportunidades le dio, y en donde formó su hermosa familia.
Soy testigo del crecimiento de Maipú, desde que las viñas eran su único paisaje hasta hoy que es una ciudad desarrollada, en progreso, que no pierde ni olvida sus viñas pero tampoco se aísla de las bondades del nuevo siglo.
Siempre me prometí que algún día iba a darle a la tierra donde crecí un lugar donde mis nietos también la amen. Y ese anhelo lo he cumplido.